QUIENES SOMOS

Solo el 6% de los jefes de explotación tienen menos de 35 años en la UE27. Y aproximadamente el 34% de los jefes de explotación son mayores de 65 años en la UE 27. Más de la mitad de todos los trabajadores agrarios son mayores de 55 años. A nivel de la UE27 por cada 9 agricultores mayores de 55 años hay un menor de 35 años. Hacia el 2020 habrán cesado en la agricultura unos 4,5 millones de agricultores.

La tasa de decrecimiento en el número de agricultores jóvenes menores de 35 años es más alta que el descenso en el número total de agricultores, respectivamente -42% y -9% en la UE15 entre los años 2000 y 2007 y de -36% y -13% en la UE12 entre 2003 y 2007.

La falta de relevo generacional en la agricultura está motivada fundamentalmente por la desafección de los jóvenes hacia esta profesión debido a la escasa rentabilidad de las explotaciones. Y este mismo hecho redunda en el despoblamiento de buena parte de los núcleos rurales.

Urge pues, la adopción de medidas que faciliten y promuevan la incorporación de jóvenes al sector agrario:

La medida 112 “instalación de agricultores jóvenes” del II Pilar de la PAC, bajo los programas de Desarrollo rural del eje 1, se denomina comúnmente ayuda a la instalación. Tiene el objetivo de facilitar el establecimiento inicial de los agricultores jóvenes y la adaptación estructural de sus explotaciones después de la instalación. Dicha medida establece los siguientes criterios para ser beneficiarios de la ayuda:

– Ser menor de 40 años de edad.

– Poseer las herramientas ocupacionales y de competencia adecuadas.

– Someter a un plan de empresa su explotación para el desarrollo de sus actividades agrarias.

Otra vía debe consistir en la innovación tecnológica, especialmente en los medios de producción para mejorar los resultados y la competitividad en la explotación. Como media, los agricultores jóvenes menores de 35 años muestran un 40% más de potencial económico, un 37% más de hectáreas como SAU y un 26% más de UTA.

El futuro del medio rural pasa por resolver el problema de la permanencia de la juventud en los territorios rurales y propiciar el relevo generacional, porque la continuidad de la agricultura depende en gran medida de la capacidad de renovación de la actividad.

Por eso, Juventudes Agrarias de COAG representa, defiende y promociona a la juventud agricultora y ganadera. Y potencia la igualdad y el desarrollo profesional de las mujeres y de los hombres jóvenes en el ámbito rural.

Historia:

Juventudes Agrarias de COAG nació en Madrid, el 8 de febrero de 1987, para defender los intereses e inquietudes de la juventud agricultora.

Fundamentada en principios de independencia, democracia, unidad y progreso social; para la defensa, representación y fomento de los intereses de la juventud agraria.

Constituida -hoy en día- como una Federación cuenta con representaciones en los distintos territorios a través de asociaciones integradas y/o áreas de juventud.

Nuestro motor, y principal reivindicación, es la promoción de la agricultura como modo de vida para la juventud rural. Y nuestra finalidad es la mejora de las condiciones de la juventud agricultora y su acceso a los recursos para posibilitar este desarrollo.

Incentivamos el papel de la juventud agricultora como protagonista del desarrollo agrario y rural.

En el ámbito comunitario, miembros de pleno derecho en el Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores (CEJA).

Muchos son los estudios que manifiestan que el principal problema de la juventud agricultora se relaciona en gran medida, con las posibilidades de profesionalización. Es decir, con la incorporación de la juventud a la explotación agraria.

La juventud agricultora se enfrenta en prácticamente toda Europa a:

– Altos costes en el proceso de la instalación junto con perspectivas económicas un tanto inciertas.

– Problemas derivados de la venta de tierras, y de los derechos de producción. La juventud agricultora debe realizar frecuentemente inversiones para adaptar sus producciones en función de las demandas de los consumidores.

– Alto coste de la maquinaria y de las mejoras agrícolas. La capacidad para rejuvenecer el sector agrícola rural está estrechamente ligada a la capacidad de modernizar las explotaciones y otros sectores en las áreas rurales.

– Las trabas legales y fiscales para los nuevos agricultores, en los derechos de la sucesión en una explotación.

– El declive de las áreas rurales, en términos de infraestructuras, actividades y vida social presentan una propuesta de vida en las áreas rurales poco atractiva. La gente joven en las áreas rurales necesita servicios y una calidad de vida comparable con la de las zonas urbanas. La carencia de infraestructuras en las zonas rurales influye negativamente para que la juventud desee instalarse en estas zonas.

– La mala apreciación por parte de la sociedad de la economía agrícola y de la imagen de la agricultura. La aparición de ciertas enfermedades animales (EEB, fiebre aftosa, influenza aviar, etc.) ha hecho olvidar a los consumidores que los productos europeos son de alta calidad.

– La formación y las estructuras de enseñanza destinadas a la juventud agricultora deben ofrecerle perspectivas de permanencia en el sector agrícola y prepararla para afrontar los retos que les demandará la sociedad. Resulta imprescindible la adquisición de cualificaciones y competencias precisas.

– Los altos costes de producción en la agricultura y las elevadas diferencias entre los precios en origen y en destino, constituyen también una fuente de desánimo a la que debe enfrentarse el/la joven que desea incorporarse a esta profesión.

Objetivos y reivindicaciones:

En la VI Asamblea, nuestra organización concluyó:

“Para garantizar el presente y el futuro de la juventud agricultora y ganadera, objetivo último de la organización, Juventudes Agrarias de COAG debe estar atenta a los cambios que se producen en la sociedad, ya no sólo la española o europea, sino en todo el mundo. Las tendencias liberalizadoras en el sector agrario, a escala mundial, son el gran reto del presente para la juventud agraria. Debemos tener la capacidad de analizar la situación actual, para encontrar las soluciones que nos permitan conseguir el éxito en el futuro. En un sector agrario, en el que la competitividad aumenta día tras día, debemos ser capaces de transmitir al conjunto de la sociedad la importancia de nuestra profesión. La producción de alimentos sanos y de calidad, la riqueza de la diversidad gastronómica, la convivencia armoniosa con la naturaleza, el mantenimiento del paisaje y el fomento de una herencia cultural, histórica y artística, sólo son posibles gracias a la permanencia de un medio rural vivo. Las agricultoras y los agricultores somos protagonistas en la existencia de este medio rural, con nuestro trabajo conseguimos que todos estos valores sigan siendo una realidad. En esto la juventud agraria tiene mucho qué decir, y la sociedad debe valorar adecuadamente nuestro trabajo, para asegurar el futuro de una agricultura viva.”

Organización

Los órganos que estructuran y rigen nuestra federación son:

– La Asamblea General: órganos soberano, compuesto por los delegados y las delegadas de las Organizaciones integradas en la Federación.

– El Pleno, máximo órgano de gobierno en el periodo entre Asambleas, compuesto por la Comisión ejecutiva y por los y las representantes de todas las Organizaciones.

– La Comisión Ejecutiva, como órgano encargado de la dirección y administración de Juventudes Agrarias de COAG.