SEGURIDAD ALIMENTARIA
El concepto de Seguridad Alimentaria surge en la década de los 70, basado en la producción y disponibilidad alimentaria a nivel global y nacional. En los años ochenta, se incorporó el acceso, tanto económico como físico. Posteriormente, en la década del 90, se desarrolló el concepto actual, que incorpora la inocuidad y las preferencias culturales.
En el año 1996, en el Cumbre Mundial de la Alimentación, La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estableció que “existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida activa y sana”.
De acuerdo con los conceptos que aporta la FAO, el término de seguridad alimentaria engloba cuatro pilares básicos:
- Disponibilidad física. Los alimentos deben estar disponibles para todo el mundo, es decir, se deben cuidar aspectos como la producción y el número de existencias.
- Acceso. Los alimentos deben ser accesibles también desde un punto de vista económico para todas las personas.
- Uso de alimentos, es decir, garantizar a través de fundamento una ingesta adecuada y equilibrada de nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.
- Estabilidad. La seguridad alimentaria debe ser estable y no producirse sólo durante un periodo de tiempo determinado, es decir, no puede ser puntual.
Hoy en día, la seguridad alimentaria se enfoca en asegurar que los alimentos no representen riesgos para la salud y promover su calidad desde la producción hasta la cadena alimentaria. La implementación de políticas equitativas, el aprovechamiento adecuado de nutrientes y la estabilidad en el acceso a alimentos son cruciales para mantener una seguridad alimentaria sólida y proteger la salud de los pueblos a lo largo del tiempo.
